Adela Calero, acababa de nacer y, por orden de su médico, se le hizo una radiografía de cráneo. Dos años después, la pequeña Adela hablaba perfectamente español, francés y alemán.
Hoy, Adela tiene 27 años y vive en un pequeño apartamento de Houston (Texas, Estados Unidos), donde trabaja para la NASA dentro de un programa especial para superdotados de todo el planeta.
Entre las pruebas que le hicieron para entrar a formar parte de tan exclusivo club, destaca la de memorización.
